Todos sabemos que la decoración es la cereza del pastel de un excelente espacio. ¿Y qué mejor manera de decorar que con fotografías de momentos preciados?

También puedes combinar recortes de revistas, páginas de libros. Puedes buscar un look simétrico o algo más libre y acomodar según colores, estilos o tamaños. Tu creatividad es el límite.

Pero decidir cómo colgarlos y taladrar a veces parece una tarea difícil. Aquí van tres métodos prácticos para llenar un muro de arte fácil, rápido y sin agujeros de más.

 

Replica tus cuadros en papel

Corta periódicos del tamaño exacto de tus cuadros. Coloca el papel en la parte de atrás y haz una marca en el punto de donde se cuelga. Recuerda que no siempre estará en la orilla superior, sino a mediación.

Una vez cortados, ve pegándolos a la pared con cinta. De esta forma tendrás una idea de cómo interactúan los cuadros entre sí según su tamaño. Recuerda alternar cuadros chicos y grandes y dejar espacio suficiente entre uno y otro para apreciar las piezas.

Coloca tus cuadros en el suelo

Imagina que el suelo es la pared donde quieres colgar tus cuadros. Contempla interruptores, televisiones, ventanas, repisas y demás elementos que pudieran estorbarte. Acomódalos a tu gusto y toma medida del espacio entre cada uno.

Cuando hayas logrado un acomodo a tu gusto, pon atención a los puntos de cuelgue de cada cuadro antes de martillar para no hacer agujeros equivocados.

¡Déjate llevar!

Que tu creatividad fluya y ve colgando como mejor te parezca. Inicia del centro de tu pared hacia fuera, de preferencia con un cuadro grande para que el ojo tenga un punto de partida. Así te aseguras de que serán congruentes con el muro y su espacio.

Recuerda cuidar tu pared, sea de ladrillo o cualquier otro material.